FEDEPE.- ¿Qué mujeres han marcado tu vida personal y profesional? ¿Qué liderazgos femeninos te han inspirado y qué valores destacarías hoy como esenciales?
Francisca Sauquillo.- En la década de 1960 tuve conocimiento de dos mujeres que influyeron profundamente en mi visión del feminismo. Por un lado, Simone de Beauvoir, nacida en París, fue una destacada representante del movimiento existencialista y una figura clave en la reivindicación de los derechos de la mujer. Feminista incansable, luchadora por los derechos humanos y escritora comprometida, su libro El segundo sexo supuso para mí un punto de partida fundamental. Recuerdo que lo discutíamos en la universidad de forma clandestina.
Por otro lado, Betty Friedan, fundadora del feminismo moderno, también tuvo un gran impacto en mí. Su obra La mística de la feminidad representó un enfoque innovador y la consolidó como una de las principales líderes del movimiento feminista.
Posteriormente, muchas otras mujeres me han impresionado, pero considero que estas dos marcaron un antes y un después en mi vida.
Asimismo, he sentido admiración por figuras como Concepción Arenal, Rosario de Acuña y Carlota Bustelo, entre otras.
FEDEPE.- ¿Cómo valoras la representación y el papel real de las mujeres en tu sector profesional? ¿Has notado avances en los últimos años o persisten barreras invisibles?
Para mí, como abogada, han sido especialmente importantes figuras como María Telo, Cristina Alberdi y Consuelo Abril, entre otras.
Desde la conferencia de 1975 de la Organización de las Naciones Unidas, se han producido numerosos cambios en la legislación española. A partir de ese momento, se eliminó la licencia marital del Código Civil y comenzaron importantes reformas en el Código Penal, entre otras transformaciones.
FEDEPE.- ¿Qué obstáculos has encontrado en tu trayectoria profesional por el hecho de ser mujer? ¿Cómo has conciliado tus aspiraciones profesionales con tu vida personal?
Tuve que enfrentarme a una legislación que subordinaba a la mujer al padre y al marido. A pesar de ser abogada, no podía defenderme a mí misma.
Recuerdo que incluso tuvo que interrumpirse un juicio con centenares de vecinos de Vallecas, porque la Ley de Enjuiciamiento Civil exigía la figura del “hombre bueno”. Tuvimos que esperar a que llegara el procurador para poder celebrar la conciliación.
FEDEPE.- A pesar de los avances, las mujeres siguen infrarrepresentadas en puestos de decisión. ¿Qué crees que falta por transformar en las empresas y en la cultura laboral para que eso cambie?
Es necesario seguir avanzando en la igualdad y dar una mayor importancia a la educación de la sociedad. En este sentido, considero fundamental que se impulse la Ley de la Ciudadanía.
FEDEPE.- ¿Qué avance reciente en igualdad te parece más significativo o demuestra que el cambio es posible?
Creo que España ha realizado una importante aportación con leyes contra la violencia de género, así como con el Pacto contra la violencia de género. Sin embargo, es necesario seguir avanzando en este ámbito.
FEDEPE.- En un momento de transformación digital en la era de la inteligencia artificial, ¿cómo podemos evitar que las brechas de género del pasado se reproduzcan en el futuro?
Me preocupa el ámbito digital y el desarrollo de la inteligencia artificial. Considero que los algoritmos deben estar al servicio de los seres humanos y que es necesario controlar su uso.
FEDEPE.- ¿Qué papel crees que deben jugar las organizaciones, empresas o instituciones para acelerar la igualdad real?
Creo que tanto las empresas como las instituciones tienen un papel importante. Sin embargo, considero que las asociaciones feministas son fundamentales.
Asimismo, pienso que la memoria democrática está desempeñando una labor muy relevante a través de documentales y libros que explican cómo era la vida de las mujeres durante la dictadura y los avances que hemos conseguido desde entonces.













