Ya hemos hablado del autoconocimiento y la autoconfianza. Ahora, en nuestro tercer capítulo del blog Evoluciona Jugando para ganar, vamos a detenernos en un concepto muy interesante: la resiliencia.

Empecemos por el principio. ¿Qué es la resiliencia?

La palabra viene del latín, resiliens, resilientis, participio de resilīre, que significa: saltar hacia atrás, rebotar, replegarse.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, resiliencia es la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

¿Y tú? ¿eres una persona resiliente?

Todos podemos serlo. Se trata de aprender de las experiencias de la vida, a todos los niveles, y desarrollar comportamientos, pensamientos y acciones que nos ayudan a seguir adelante, conservando nuestra esencia y nuestro equilibrio, en definitiva, a superar las adversidades.

La clave para conseguir ser una persona resiliente es asumir que las dificultades que se nos presentan no están bajo nuestro control, pero que sí está en nuestra mano, la manera en la que las afrontamos, cómo nos afectan esas circunstancias difíciles.

¿Puede un golpe derribar toda nuestra vida? ¿O podemos encajarlo, asumiendo el dolor y la caída, levantarnos, y seguir adelante con lo que aún nos queda?

Hay muchas cosas que escapan a nuestro control, así es que cuando ocurren, hay que aceptarlas. Esta es la clave. Nos tenemos que hacer cargo de lo que está bajo nuestra influencia, de aquellos aspectos que dependen de nosotras.

Según nuestra coach, Maribel, cuando haces una buena gestión de tu atención, te invade una sensación de seguridad, de control, que te aporta tranquilidad. Se crea un poderoso diálogo con nosotras mismas, nos decimos “estoy haciendo todo lo que puedo” y esto nos va a ayudar mucho a afrontar la adversidad.

El decálogo del resiliente

Toma nota porque para ser una persona resiliente necesitas:

  1. Capacidad de adaptación a la nueva realidad
  2. Aceptación de lo que está pasando
  3. Capacidad para relativizar y entender que todo en la vida “pasa”
  4. Capacidad de aprendizaje y de apreciar las posibilidades del momento, porque siempre existen por difícil y compleja que sea la situación
  5. Paciencia
  6. Confianza en ti mismo
  7. Fortaleza mental y gestión emocional
  8. Cuídate físicamente. Come bien, descansa y relaciónate.
  9. Enfócate al propósito y siéntete conectada a él.
  10. Esperanza.

Si aplicas este decálogo, estás en el buen camino.

Éxito y fracaso

Está claro que el resiliente se hace, no nace. Así es que, si preguntamos a Maribel por la educación que damos a nuestros hijos, si les estamos preparando para el fracaso y la resiliencia o solo para el éxito, estamos abriendo un gran debate.

“Este comentario que me ofreces daría para una larga conversación, pero voy a tratar de sintetizarlo. Lo primero que creo es que en nuestra cultura deberíamos revisar los conceptos “éxito” y “fracaso”. Después de mucho análisis al respecto y de lo que me ha ofrecido mi propia experiencia, he llegado a la siguiente conclusión: el éxito, es vivir tu vida como auténticamente deseas hacerlo.

Distante de lo que pensaba hace unos años, no está sujeto a lo que los demás opinen o dejen de opinar, sino todo lo contrario. Solo tú puedes juzgar si tu vida es o no “exitosa” y solo tú puedes preguntarte si estás satisfecha con lo que está siendo tu vida.

Respecto al concepto “fracaso” también he reflexionado mucho porque la vida también me ha dado la oportunidad de hacerlo, y he aprendido algo importante, que a muchas os puede parecer extraño. En mi opinión necesitamos “fracasar”. Sí, estás leyendo bien, necesitamos pasar por este tipo de experiencias para madurar y crecer como personas. Necesitamos reveses para comprender y apreciar lo importante y valioso de nuestras vidas. Tampoco seremos capaces de conocernos en profundidad y en todo tipo de registros si no “fracasamos” en la vida. No sabremos conectar con nuestro coraje si antes no nos sentimos vulnerables. Aunque sea doloroso es, en mi opinión, absolutamente necesario. El “fracaso”, aunque yo prefiero llamarlo de otro modo, “experiencias retadoras de aprendizaje”, nos ofrece la gran oportunidad de remontar, de saborear lo que es el espíritu de superación, de conocer nuestra esencia y de conectar con la humildad. ¡Fíjate si es valioso!”

Desde luego, nuestra sociedad y en particular nuestra cultura mediterránea necesita una profunda reflexión al respecto.

Piensa también tú que idea tienes sobre el fracaso, el propio y el de los demás. Muchas veces valoramos a las personas por lo que tienen, no por lo que son o por cómo son. Pero… ¿alguien puede decir que jamás ha tenido un fracaso en su vida? Todas hemos fracasado alguna vez y eso no significa nada. No somos menos ni peores que otras personas. Tenemos derecho a tener nuevas oportunidades y tratar de conseguir aquello que a nosotras nos hace feliz, aquello que necesitamos para triunfar en NUESTRA vida.

Un trabajo para toda la vida

Ser resiliente es un trabajo a tiempo completo y para toda la vida. Claro que podemos tener nuestros bajones. Claro que requiere mucha energía, esfuerzo y constancia. Pero… ¿sabes qué? El límite lo pones tú.

Tienes que ser capaz de reconocer hasta dónde puedes llegar. Cuando tienes que parar, respirar y darte un tiempo para recuperarte. Porque no. No siempre tenemos o podemos ser fuertes. Tenemos que permitirnos flaquear, darnos espacio. Eso es puro auto conocimiento.

Cuando eso te pase (porque seguramente pasará…) el consejo que nos da nuestra coach es apreciar hasta dónde hemos llegado. Lo que hemos sido capaces de hacer hasta este momento; el camino que hemos recorrido y todo lo que ha habido detrás de cada paso.

Maribel nos habla por propia experiencia:

“En el deporte de alto rendimiento a veces sientes que no puedes más. La clave está en dar un paso detrás de otro sin perder la confianza y la esperanza y sin olvidar cuál es tu propósito. El día que ese propósito deje de tener significado es el momento de abandonar definitivamente”.

Entonces hay que tomar aire y repensarnos hacia dónde queremos ir, cuál va a ser nuestro nuevo propósito.

En este “annus horribilis” puede que nos pase, porque vivimos tiempos muy difíciles y desafiantes. Sin embargo, si lo piensas detenidamente, sobre todo si tienes ya algunos, años, ¿cuándo no lo han sido? Este es un gran momento para tirar de resiliencia, porque es ahora, en los momentos difíciles, cuando tenemos que demostrarnos que podemos no solo sobrevivir, sino crecer. Los seres humanos somos expertos en adaptación. Somos mucho más fuertes y tenemos muchas más capacidades de lo que imaginamos para sobrevivir.

Así es que, ¡confía en ti y en el potencial que tienes!

Tu actitud es importante porque serás una fuente de inspiración poderosa. Tu resiliencia creará personas y entornos resilientes, aunque por supuesto cada uno deberá escoger su camino, su propósito en la vida.

Nos gustaría compartir contigo una hermosa frase de Albert Camus para terminar nuestro tercer capítulo del blog Evoluciona:

“En mitad del invierno, finalmente aprendí que había en mi un verano invencible”.

 

Para leer


Libro en biblioteca con libro de texto abierto. Foto gratis

-“El poder de la vulnerabilidad” de Brené Brown

La Resiliencia. Vivir feliz a pesar de…» de Sylvie    Rousseau

Levantarse y luchar» de Rafaela Santos

-“El abanico de seda” de Lisa See

 

 

Para ver

Cine. - Las 7 artes mayores

 

-“Unorthodox”, basada en la biografía de Deborah Feldman.

-“Homeless to Harvard” de Peter Levin.

-“The Crown”, de Peter Morgan

-“Historia de un matrimonio” de Noah Baumbach

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