Adolfo Plaza Izaguirre (Bilbao, 1978) es presidente de LABORAL Kutxa desde 2024. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y MBA por la Universidad de Deusto, inició su carrera profesional en Deloitte y se incorporó a Ipar Kutxa en 2006. Tras la integración con Caja Laboral, asumió distintas responsabilidades directivas en el ámbito de Operaciones, Planificación y Control de Gestión, y Finanzas, formando parte del Comité de Dirección desde 2019. Compatibiliza su presidencia con la vicepresidencia de la División Financiera de MONDRAGON y la presidencia de Seguros Lagun Aro e IKERLAN, entre otras responsabilidades institucionales.
FEDEPE.- ¿Cómo valoras la situación real de la igualdad en tu sector? ¿Dónde identificas mejoras y qué desigualdades persisten?
Adolfo Plaza.- El sector bancario y asegurador cuenta con una fuerte presencia femenina en sus plantillas, representando las mujeres más del 50% de las mismas. Es una tendencia histórica que se mantiene a lo largo del tiempo.
Sin embargo, lo que también se mantiene, es la menor presencia de las mujeres en los puestos de liderazgo. En este sentido distinguiría dos realidades: por una parte, en los Consejos de Administración la regulación ha facilitado el camino hacia la paridad, sin embargo, en los Consejos de Dirección, en la línea ejecutiva, queda mucho camino por recorrer.
Al margen de los cambios regulatorios, es imprescindible impulsar un cambio cultural… un cambio en los modelos de liderazgo, haciéndolos más inclusivos. La legislación suele marcar el mínimo obligatorio, pero es la cultura la que determina el techo real. Sin regulación, los cambios se eternizan; sin cambio cultural, la ley se acata, pero no se interioriza.
FEDEPE.- ¿Por qué crees que todavía hay tan pocas mujeres en puestos de alta dirección o liderando empresas con gran impacto? ¿Qué barreras siguen limitando el acceso al poder económico?
Adolfo Plaza.- Esta situación es el resultado de diferentes factores que se retroalimentan entre sí.
Durante muchos años, han faltado mujeres referentes en puestos de liderazgo en el ámbito empresarial, mujeres que marquen el camino a las nuevas generaciones…
Asimismo, la mayor carga de trabajo de cuidados y tareas domésticas sigue recayendo en las mujeres, lo que impide su acceso al mercado de trabajo en condiciones de igualdad.
Todo ello ha llevado a una menor confianza en las posibilidades propias, y a una menor predisposición a aceptar puestos de responsabilidad o postularse a los mismos.
FEDEPE.- ¿Qué avance reciente en igualdad te parece más significativo o demuestra que el cambio es posible?
Adolfo Plaza.- Más que con un hecho reciente, querría destacar la evolución sostenida que se está produciendo en esta materia en la entidad.
En el caso de LABORAL Kutxa, entre 2008 y 2024 la representación de las mujeres ha crecido de manera continua en niveles de Dirección, pasando del 2% al 40%; en Jefaturas, del 11% al 41%; y en Direcciones de oficina, del 22% al 35%.
Y eso es consecuencia directa de la mayor predisposición de las mujeres a promocionar, los diagnósticos realizados en 2012 y 2015 situaban esta predisposición en un 58%, frente al 68% de los hombres. Tras las acciones desarrolladas, la cifra ascendió al 70% en 2019, manteniéndose estable en 2024, lo que evidencia un cambio cultural sostenido.
FEDEPE.- ¿Qué mujeres han influido en tu visión del liderazgo? ¿Qué cualidades reconoces hoy como imprescindibles en los liderazgos femeninos?
Adolfo Plaza.- A lo largo de mi carrera profesional he coincidido con muchas mujeres y me parecería injusto destacar a una en concreto, especialmente teniendo en cuenta que en el mundo cooperativo anteponemos lo colectivo a lo individual. No obstante, en los consejos a los que pertenezco comparto responsabilidades con muchas mujeres que han influido en mi forma de entender el liderazgo.
Liderazgos en los que prima la capacidad de anticipación, de alejarse del día a día para reflexionar sobre lo más conveniente con vistas al futuro; la capacidad de priorizar, de separar lo molar de lo accesorio; y sobre todo la capacidad de alinear a las organizaciones hacia el cumplimiento del propósito de las mismas.
FEDEPE.- En un momento de transformación digital en la era de la inteligencia artificial, ¿cómo podemos evitar que las brechas de género del pasado se reproduzcan en el futuro?
Adolfo Plaza.- La irrupción de la inteligencia artificial es uno de los mayores retos a los que se enfrentarán las compañías y toda la sociedad durante los próximos años. Será un cambio con consecuencias que hoy en día es muy complejo valorar, pero que a tenor de la velocidad a la que se desarrolla esta tecnología es probable que se vayan produciendo con poco tiempo para prepararnos.
La visión sobre la implantación de la IA en nuestras organizaciones debe ser transversal. Debemos tener en cuenta la eficiencia, la generación de empleo de calidad, evitar que se imponga un modelo único en todas las organizaciones, asegurar que los sesgos que han podido existir en la información histórica no se perpetúen… y ahí es donde debemos tener pensamiento crítico y asegurar que la IA no se convierta en una herramienta que nos haga desandar parte del camino realizado.
FEDEPE.- ¿Están los hombres suficientemente implicados en la transformación hacia una cultura empresarial y una sociedad más igualitaria? ¿Qué tipo de acciones crees que deben asumir?
Adolfo Plaza.- Hasta hace poco se ha entendido que la igualdad es algo que compete a las mujeres o, por lo menos, han sido las mujeres quienes más se han involucrado en este proceso de cambio. Pero en los últimos años, ha ido creciendo la consciencia de que el proceso de cambio necesita de todas y todos.
En LABORAL Kutxa contamos con una estrategia que busca incrementar el compromiso y la implicación de los hombres, y está siendo muy efectiva. Tenemos que cambiar nuestra mirada y ser capaces de ver las desigualdades que existen en nuestro entorno, reflexionar si estamos favoreciendo las mismas y darnos cuenta del impacto de nuestras acciones.
FEDEPE.- ¿Qué papel crees que deben jugar las organizaciones, empresas o instituciones para acelerar la igualdad real?
Adolfo Plaza.- La clave es ser conscientes de que los cambios no se producen por inercia, que las metas a las que queremos que lleguen nuestras organizaciones se alcanzan mediante decisiones que faciliten el camino.
La implicación y el compromiso de los máximos órganos de gobierno es clave para abordar ese cambio cultural, no limitándose a plantear una igualdad formal mediante el cumplimiento de la regulación, sino que se debe ir más allá para lograr una igualdad real que logre una distribución efectiva de las oportunidades y las responsabilidades.





