Panorama del emprendimiento femenino en España

El complicado panorama laboral que ha dejado la pandemia ha animado a muchas mujeres   a emprender. De hecho en España, a pesar de que el perfil emprendedor sigue siendo predominantemente masculino, en cuestión de emprendimiento femenino nos encontramos por encima de la media europea. España encabeza en los últimos años la paridad en el entorno europeo, con 9 mujeres emprendedoras por cada 10 hombres, frente a la media europea de 6 mujeres por cada 10 hombres emprendedores. 

En el 1T de 2021, según los datos de personas físicas dadas de alta en la seguridad Social como autónomos, “los varones representan el 64,4 % y las mujeres el 35,6 % del total”. Mientras en la industria y la construcción el porcentaje de mujeres es todavía extremadamente reducido, en el sector servicios hay una mayor proporción: 42,4%, frente a un 57,6% de hombres. Mientras en las últimas décadas, la mujer ha alcanzado el 47% en su presencia en el empleo por cuenta ajena (cuando anteriormente se encontraba en el 31%), la brecha en el trabajo autónomo sigue siendo de una mujer por cada dos hombres.

No obstante, analizando la evolución de las estadísticas mensuales y anuales, observamos que las mujeres, en los últimos años, emprendemos en una proporción mucho mayor a lo de los autónomos varones. Según el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2019-2020, el 48,4% de los emprendedores son mujeres, frente al 51,6% de hombres, en 2019.

Según un estudio realizado por MicroBank, el banco social de CaixaBank, en colaboración con Stone Soup Consulting, el perfil mayoritario de las mujeres emprendedoras analizadas, aunque muy heterogéneo en su conjunto, es el de una mujer entre “entre 36 y 49 años de edad (43%), con estudios de Formación Profesional (34%), en busca de una oportunidad de negocio (42%) y enfocada al comercio minorista (30%)”.

Por edad

36 a 49 años – 43%

26-35 26%

50-64 22%

Menores 25 8%

Por estudios

FP 34%

Superior 26%

ESO 22%

Bachillerato 16%

Sin estudios 1%

Según un estudio realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, en los últimos años ha aumentado el número de empresarias con estudios universitarios (un 37%) mientras que el de las que solo cuentan con la formación obligatoria ha descendido hasta el 31,6%, frente al 39,2% de hombres con el mismo nivel de estudios. Estas diferencias se aprecian tanto en el colectivo de autónomos, como en el de directivos y empresarios.

No es baladí que el perfil de la mujer emprendedora en España corresponda a mujeres con una formación superior a la de los hombres. La identificación de una oportunidad de negocio es clave a la hora de decidirse a emprender, así como los motivos por los cuales se apuesta por el autoempleo. A este respecto, tradicionalmente ha habido diferencias entre hombres y mujeres sobre la percepción de situación o coyuntura actual y los valores y aptitudes personales a la hora de iniciar un proyecto de emprendimiento. Es una perspectiva cultural que también debemos de atajar y que solo puede hacerse mediante formación específica sobre creación de empresas y para emprender en clave de género.

En nuestro entorno empresarial, las mujeres del Siglo XXI llevamos tres décadas avanzando en la participación en la vida pública y adquiriendo mejores posiciones de liderazgo y responsabilidad en la empresa y en la economía.  Sin embargo,  queda mucho camino por recorrer, y para ello es importante tanto formar y fomentar el emprendimiento femenino, como visibilizar aquellos proyectos de emprendedoras para que seamos referentes para nuevas generaciones.

Subvencionado por:
 
Patrocinadores:  
Socios corporativos:            

Los nombres, marcas comerciales, logotipos y símbolos son marcas comerciales propiedad de sus respectivas compañías.

Aviso legal. El uso de este sitio web constituye la aceptación de la Política de Privacidad.

Política de cookies

CONTACTA CON NOSOTROS

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?